La fórmula es simple: CAC = gasto en captación del periodo dividido entre clientes nuevos del periodo. Lo difícil es decidir qué entra en el numerador. Entra todo lo que existe para captar: la inversión en medios (Google Ads, Meta Ads, LinkedIn), las herramientas (CRM, automatización, datos), las horas de quien lo gestiona, dentro o fuera de la empresa, y la parte de la web y del contenido que se dedica a captar. Si solo cuentas los anuncios, tienes el CPA de un canal, no el CAC del negocio.
El denominador son clientes, no leads ni citas: gente que ha pagado. Y el periodo tiene que respetar el ciclo de venta: si entre el primer contacto y la firma pasan tres meses, el gasto de enero se compara con los clientes de marzo o abril, no con los de enero. Un negocio que vende caro casi siempre tiene ciclo largo, y ahí es donde el CAC mensual engaña.
Calcúlalo por canal además de en total. El total esconde el canal que pierde dinero detrás del que lo gana. En un sistema maduro, el orgánico (SEO, recomendaciones, marca) baja el CAC medio año tras año mientras los anuncios lo sostienen a corto plazo.